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Saludo del Rector a las madres

 
Oficina Cajicá
Saludo del Rector a las madres
de JORGE ALBERTO RODRIGUEZ WALDO - viernes, 10 de mayo de 2013, 14:06
 

SALUDO A LAS MADRES

Como Rector, quiero enviar mi saludo especial a todas las madres que hacen parte de la Comunidad Neogranadina.

En primer lugar, quiero recordar que la primera celebración a la madre se hizo en honor de Rea la madre de los dioses griegos, fiesta que adoptaron los romanos primero y luego los cristianos, para honrar a la madre del género humano, la Virgen María. A partir de entonces, la fiesta fue tomando ciertos visos según el país. En la Inglaterra del siglo XVIII, se celebraba una misa donde los párrocos daban regalos a los niños para llevar a sus progenitoras, y las personas acaudaladas daban el día libre a sus empleados para que estuvieran con sus madres. Pero el impulso especial, lo dio en 1870, la poetisa Julia Ward Howe al lanzar la Proclama del día de las madres, un apasionado llamado a la paz, por considerar que la mujer es el centro de la familia y por consiguiente, es el ser indispensable para promover la paz de la sociedad. A comienzos del siglo XX, en 1907, en Boston, Ana Jervis le dio nuevo impulso a la celebración del día de la madre en Estados Unidos, y de allí se fue extendiendo a otros países. Por último, en 1914, el presidente Woodrow Wilson, determinó que el segundo domingo de mayo fuese el Día de la Madre en su país. En esta forma, quedó establecido el día internacional de la madre, que hoy celebramos. De esta pequeña reseña histórica, quiero resaltar la característica que le imprimió Julia Ward a la fecha: la madre como impulsadora de la paz, puesto que en estos momentos, Colombia entera se encuentra pendiente del proceso de paz que se viene adelantando en La Habana, cuyas consecuencias estarán ligadas primordialmente a la actividad de la mujer como madre, eje y centro de la familia, impulso y motor de la sociedad.

En el saludo de hoy, quiero resaltar que como nunca, la madre colombiana, todas nuestras madres, están comprometidas en el difícil proceso de conseguir la paz y por tal motivo, les recuerdo que sobre sus hombros, recae en gran medida, el éxito de la convivencia pacífica que los colombianos anhelamos, buscamos y merecemos. Aunque es una tarea difícil, estoy seguro que las madres colombianas sabrán enfrentar y superar este enorme reto. Hoy como nunca, brindo por la Madre Colombiana y por supuesto, por todas las Madres de la Comunidad Neogranadina.

MG. Eduardo Herrera Berbel Rector